Victor Carrasco Torres. Escultura “En trance”
SOBRE EL TITULO DE LA OBRA
Del francés transe, que tiene su origen en el latín transire, se define como el momento decisivo, crítico y trascendental por el que puede pasar una persona.
SOBRE LO QUE EL AUTOR QUIERE TRASMITIR
Mi escultura “En Trance” quiere representar el estado en el que entra el artista en el momento de concebir una idea y de cómo quiere plasmarla.
SOBRE LO QUE LA OBRA ME SUGIERE
Un pájaro, un pájaro dentro del huevo. Un pájaro que prefiere estar ahí dentro, alimentándose de las semillas del cerebro. No necesita salir fuera, tiene materia suficiente. Y mientras tanto te consume. No te deja pensar. Te martillea. Te mata poco a poco.

 

Hace años leí un relato, —lo siento pero no recuerdo el autor, ni la obra ni el título del mismo— en el que dos matrimonios pudientes americanos  realizan un viaje para vivir un trance, una nueva experiencia novedosa y asequible para sus bolsillo  pensando que gracias a esa vivencia podrían encontrar el equilibrio consigo mismos y con el universo, una forma de abrir canales, con cambios neurovegetativos y cenestésicos para conseguir la iluminación espiritual. El escritor  narró con una maestría pasmosa y con todo lujo de detalles lo que sucedió allí, pero sin especificar lo que sintieron nuestros protagonistas  en ese rito en  medio  de la selva, rodeados por los máximos dirigentes de una tribu indígena, liderados por un chamán, piensen entonces, por supuesto, que sus ojos vieron, o creyeron ver mediante alucinaciones demonios, inducidos por la comida, el alcohol, las drogas y el sexo—pero, tal y como digo, el autor no se centró en eso, sino en narrar el evento y  las consecuencias de aquella decisión—, pues esa noche degeneró en una situación de culpabilización entre las  dos parejas que no volvieron a hablarse en la vida  y en la perdición de cuatro almas que no volvieron a ser ellas mismas, incluido el suicidio de uno de los maridos, la impotencia sexual de otro, la  locura de la mujer de mayor edad que tuvo que ser ingresada en un psiquiátrico y la adicción a las drogas hasta su muerte de la última protagonista. Todos entraron en un trastorno borderline hasta el final de sus vidas ¿Qué puede hacer que la existencia se convierta en un abismo tan terrible que no se pueda vivir con uno o dos o todos los  pájaros de todos los universos dentro comiéndose el cerebro? ¿Cómo un viaje de placer se puede convertir  en el peor de los infiernos con las más desastrosas consecuencias en sus vidas? ¿Qué decisiones inconscientes se pueden tomar que afecten de un modo tan terrible a nuestros pensamientos y te llevan a vivir en tinieblas rodeado de fantasmas? En mi opinión,  y desde mi personalidad prudente y algo miedosa, —lo reconozco—, creo que hay límites que no se pueden pasar. Hay líneas rojas que deben estar perfectamente establecidas por respeto a la vida y a ti mismo. Y quién no ha establecido las propias “líneas rojas” puede que esté, sin saberlo, en un camino de destrucción alimentando el pájaro devorador. Pero esto es,  sin pretender convencer a nadie, lo que me ha trasmitido a mí esta escultura  y no deja de ser una  visión muy particular de las cosas.
Más información sobre el trabajo de Víctor Carrasco Torres en:
Datos de la  escultura referenciada:
En Trance: Técnica: Talla directa y estucado. Material: Pino, Cedro y Estuco Dorador

Dimensiones: 35 cm de largo, 39 cm de ancho y 52 cm de alto.

Crédito final: Le agradezco a  Víctor su gran generosidad al aceptar mi visión de su trabajo, muestra de que las obras de arte  sugieren cosas diferentes  a las personas que lo visualizan,. y también os animo a contarnos qué os sugiere a vosotros.


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