Ese momento al final de nuestra noche cuando te vistes y te marchas sin besos, ni despedidas, ni compromisos ni mentiras…Me levanto y desde la ventana observo cómo te alejas. Ese microsegundo en el que decides girar la cabeza buscándome, sólo ese, hace desaparecer todas mis dudas:volverás a buscarme. Todavía sí. Esa es mi única certeza.


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